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Wednesday, November 06, 2013

SNOBISMO DE LAS IDEAS

El problema de la droga continúa llamando la atención de los psicólogos, moralistas y sociólogos del mundo entero. El problema es estudiado desde los más diversos puntos de vista, con la finalidad de contener el alarmante aumento de su uso en el mundo contemporáneo.
En este afán, los investigadores se preguntan, entre otras cosas, cuál es el itinerario del vicio en las varias capas sociales. En otros términos, cuáles son las primeras zonas de la sociedad que capitulan frente a él, y a través de qué etapas llega a contagiar a todo el cuerpo social.
En Francia, una comisión de estudios llegó, en este particular, a conclusiones aceptadas, según consta, por otras entidades igualmente competentes. La droga penetra al comienzo en los círculos sociales refinados y en los medios artísticos. En una segunda etapa, alcanza a los medios universitarios y estudiantiles. Por fin, y más o menos simultáneamente, alcanza a todos los otros ambientes, inclusive a los obreros. Toca a los medios rurales la honra de mantenerse casi enteramente refractarios a la droga.
-¿Por qué esto es así? ¿Por qué el campo es menos contaminable que la ciudad? ¿Por qué las clases refinadas o artísticas son más vulnerables que las estudiantiles? ¿Y por qué los sectores estudiantiles lo son más que los otros grupos sociales?
Estas cuestiones presentan un gran interés, puesto que una vez esclarecidas, no se estaría lejos de haber descubierto cuál es la verdadera génesis del vicio.
No pretendo proponer aquí una solución simplista para un problema tan complejo. Deseo simplemente exponer algunas observaciones que los resultados obtenidos por la comisión me sugieren.
Para esto, permítame lector que, por algunos instantes, cambie de asunto.

Wednesday, October 30, 2013

EL FIN DE LA CULTURA

ABC 26 de Agosto| Juan Van-Halen
Después de que en 1989 Francis Fukuyama publicara ¿El fin de la historia? la historia siguió, como no desapareció la ciencia tras la publicación de El fin de la ciencia, de John Horgan, en 1996, ni supuso un réquiem para el arte que en 2004 Donald Kuspit publicara El fin del arte, pero sus ideas contribuyeron a abrir reflexiones. Aventuro una nueva interrogación: ¿vivimos las vísperas del fin de la cultura como ahora la conocemos? Es obvio que la cultura permanecerá pero no sobra incidir en algunos síntomas de cambio.
Debemos preguntarnos si estamos malbaratando la cultura, si hemos aislado a los creadores minimizándolos, y hemos unido la cultura y el espectáculo y la cultura y el consumo, en una sociedad en crisis de valores y propensa a las deserciones suicidas. El fenómeno sería global y habría que achacarlo a una evolución social de plural alimentación.
En el caso del arte, Kuspit sostiene que su degradación se debe a que el creador se ha convertido él mismo en una obra en venta. Lo que cínicamente anunció Warhol en 1975: «El arte de los negocios es el paso siguiente al arte», y ya había anticipado Gauguin: «Una época terrible se avecina [...] para la nueva generación: el reinado del dinero».
Desde el concepto de Eliot: «Cultura no es sólo la suma de diversas actividades, sino un estilo de vida» a la conclusión de Vargas Llosa: «La posmodernidad ha destruido el mito de que las humanidades humanizan», que recoge el espíritu de la afirmación de Kuspit: «ser posmoderno significa perder todo interés por la inmortalidad», acierten o no, hay una clara línea de inquietud por no decir de desolación.
Se considera que la cultura ha experimentado un proceso de «democratización» y ello se estima saludable. Desde la cultura de los palacios y los monasterios a la cultura de las calles y las tabernas que estudio Mijaíl Bajtín a principios de los cuarenta, ambas culturas se han confundido, han vivido una mezcla globalmente positiva, pero su desembocadura es la realidad actual. No hay, o no debería haber, dos culturas, una elevada y otra «de masas», sino una cultura comunicada capaz de no vivir en nichos sociales pero tampoco de confundirlo todo. Ello implica acceder a conocimientos y choca con la comodidad ambiente; con la ley del menor esfuerzo, que a eso conduce, en definitiva, la simplificación.

Monday, October 21, 2013

VOTAR EN CONCIENCIA

El pasado 12 de julio, la Cámara Baja (Dáil) del Parlamento irlandés aceptó en una votación incluir en la nueva ley del aborto la cláusula que permitirá matar a los no nacidos cuando la vida de la madre corre peligro por la amenaza de suicidio. Con 127 sufragios a favor y 31 en contra, el Gobierno de coalición entre el conservador Fine Gael (FG) y los laboristas sacó adelante esta controvertida sección de la legislación, a la que se opusieron algunos miembros de la formación mayoritaria, aun con la amenaza expresa de ser expulsados del partido por defender el derecho a la vida en cualquier circunstancia.
La amenaza se ha cumplido y una de las afectadas ha sido la Ministra de Estado de Asuntos Europeos, Lucinda Creighton, expulsada del grupo parlamentario del Fine Gael inmediatamente después de la mencionada votación. La Ministra de Estado ha presentado la renuncia a su cargo.
Según informa Business & Leadership, Creighton ha dicho sentirse profundamente decepcionada al tener que votar en contra del proyecto de ley de su partido. “Nunca hubiera esperado ser expulsada del grupo parlamentario del Fine Gael”, dijo en un comunicado. “Este es el partido para el que he trabajado sin descanso desde que tenía 18 años de edad. Yo, por supuesto, quiero seguir siendo miembro de Fine Gael “.
Creighton dijo también que siente “profundamente y con fuerza que hay aspectos de este proyecto de ley que se basan en una lógica defectuosa y en absoluto tienen en cuenta las evidencias médicas”.
“No podía votar a favor del proyecto, sobre todo teniendo en cuenta el claro compromiso del Fine Gael antes de las últimas elecciones de no introducir el aborto. Las promesas importan en política, sobre todo en relación con los asuntos de la vida y la muerte. Esta es una promesa de la que no podía renegar en ningún caso “.

Thursday, October 10, 2013

EL DERECHO COMO MINIMO ETICO INDISPENSABLE

EL ECLIPSE DEL DERECHO
La crisis económica, así como actitudes dirigidas a una interesada erosión de las instituciones políticas, han convertido en tópico la afirmación de que en realidad lo que nuestra sociedad experimenta es una grave crisis moral. Discrepo del diagnóstico. Entiendo que con ese juego entre economía, política y moral se eclipsa un elemento particularmente decisivo: el derecho. Este llamativo fenómeno se debería, a mi modo de ver, a dos razones.
La primera podría caracterizarse como clericalismo civil y es fácil adivinarla bajo actitudes laicistas no pocas extendidas, también entre los mismos creyentes. Se considera de sentido común el siguiente planteamiento: hay ciudadanos cuyas convicciones religiosas generan determinadas exigencias morales y, en la medida que las consideran de particular tonelaje, pretenden imponerlas a los demás recurriendo a la capacidad coactiva del derecho. Este aparece pues como el brazo armado de una moral de procedencia religiosa. Considero que la realidad de las cosas invitaría a entender precisamente lo inverso.
Ningún teórico del derecho solvente discute que el derecho debe ser entendido como un mínimo ético, indispensable para garantizar suficientemente una convivencia que merezca el nombre de humana. El derecho no pretende hacer al ciudadano feliz, rico ni santo. Pretende crear un marco normativo mínimo que le posibilite aspirar a esos o cualquiera otros objetivos. Las exigencias jurídicas son sin embargo tan mínimas como indispensables, lo que las convierte en condición previa para cualquier logro de maximalismos morales.

Monday, September 09, 2013

QUE ES EUROPA?

Europa es el resultado de una doble herencia: la filosofía griega y la religión cristiana. Europa no las ha creado sino que se ha creado a sí misma como heredera de ellas. Atenas y Jerusalén, es decir, quizá, Roma. Pero, ¿qué sucedería si Atenas y Jerusalén fueran incompatibles? Existiría, entonces, una tensión irresoluble en el seno del espíritu europeo, acaso una imposibilidad.
En un ciclo de conferencias dictado en la década de 1950 en la Universidad de Chicago, Leo Strauss defendió la tesis de esta incompatibilidad, a partir del análisis de la noción hebrea de retorno. El progresismo no ve en el comienzo sino imperfección o barbarie. Pero para el judaísmo, el pasado es superior al presente. El mal ha surgido del abandono de la senda derecha. Es preciso regresar al pasado, al momento en el que aún no se había roto la alianza con Dios. De ahí, también la idea del paraíso perdido. Según Strauss, la palabra «progreso» ha desaparecido casi por completo de la literatura seria. La crisis de la civilización occidental va unida al paroxismo de la crisis de la idea de progreso. «El hombre moderno es un gigante ciego».

Monday, August 05, 2013

EUTANASIA A NIÑOS PARA QUE PADRES NO SUFRAN

Médicos holandeses afirman en un documento que a un menor con "graves anomalías" se le puede aplicar la eutanasia para no hacer sufrir a sus padres. El Parlamento belga debate ampliar la actual Ley de Eutanasia a los niños que tengan "capacidad de discernimiento" y podría aprobarse antes de septiembre.
 
La deriva hacia la eutanasia pura y dura para los menores en los Países Bajos y Bélgica está dando pasos de gigante para hacerse realidad. Así, médicos holandeses han publicado un documento en el que afirman que a un menor con "graves anomalías" se le puede aplicar la eutanasia para no hacer sufrir a sus padres.

Al mismo tiempo, el Parlamento Belga debate ampliar la actual Ley de Eutanasia a los niños que tengan "capacidad de discernimiento". La propuesta de nueva ley podría aprobarse antes de septiembre, según informa el diario Avvenire.

"Esto ya no es un terreno resbaladizo sino un precipicio”

El documento 'Las decisiones médicas relativas a la vida de los neonatos con anomalías graves', publicado por la Royal Dutch Medical Association (KNMG), que representa a los médicos en los Países Bajos, subraya por qué que con el 'Protocolo de Groeningen', que permite desde el 2004 eutanasiar a un bebé que tenga alguna discapacidad, es aceptable, a veces necesario, practicar la eutanasia a los niños.

Así lo explica y comenta Emanuela Vinai en un editorial publicado el pasado 18 de junio en la agencia informativa de la conferencia episcopal italiana, SIR, en el que presenta y analiza este documento. "Esto ya no es un terreno resbaladizo sino un precipicio”, denuncia.

La información, de la que se ha hecho eco Aleteia, muestra que en el sorprendente documento la asociación de médicos ha elaborado un informe sobre las líneas directrices a seguir respecto a los pequeños pacientes con enfermedades incurables.

Entre las sugerencias dirigidas a acortar el sufrimiento de los niños y de sus familias, se señala que es explícito el recurso a la eutanasia, invocando un argumento objetivamente paradójico: el sufrimiento de los padres puede ser un motivo para aplicar la eutanasia al niño.

De hecho, se dice entre otras cosas que una inyección letal de relajante muscular es posible sin que represente ningún problema ético cuando “persiste una respiración todavía jadeante y se prolonga una  muerte inevitable, a pesar de una buena preparación, que provoca fuertes sufrimientos a sus padres”.

Vinai lo describe así: “La agonía es insoportable, mejor hacer morir que hacer sufrir”, pero añade: “queda una pregunta sin respuesta: ¿de quién hablamos, cuál es el sujeto de la frase?”.

Sunday, July 21, 2013

DEMOCRACIA Y RELATIVISMO

Andrés Ollero: "La democracia es el mentís más radical al relativismo"


Andrés Ollero (Sevilla, 1944), catedrático de Filosofía del Derecho de la Universidad Rey Juan Carlos (Madrid), magistrado del Tribunal Constitucional, presenta mañana en Madrid su nueva obra: Religión, racionalidad y política, de la que habla en esta entrevista.
Estamos ante un profundo pero a la vez ameno estudio, por el gracejo e ironía andaluza del autor. La conclusión a la que llegan Ollero y sus colaboradores desde una perspectiva jurídica es que el fenómeno religioso debe ser considerado como algo "positivo", no como una "fuente de perturbaciones".
La libertad religiosa es un derecho fundamental. Pero a veces se le aplican planteamientos más propios de la tolerancia que del respeto a un derecho básico recogido en la Constitución. "El fenómeno religioso es comparable al deporte o a la música", repite Ollero. Corolario: "La gente no tiene por qué vivirla solamente en su casa. La solución no es prohibir el deporte, sino que haya pluralidad y que la gente elija".
--¿Para ser racionales hay que aparcar toda presencia de lo religioso?, ¿lo religioso no va con lo racional?
--En el libro que presento mañana, que en el fondo recoge lo que ha sido mi tarea académica en los años anteriores a mi incorporación al Tribunal Constitucional, yo creo que en lo que pone particular énfasis es en el problema de la racionalidad. Habla de religión, racionalidad y política. De religión y política se ha hablado y se ha escrito mucho, pero yo creo que el aspecto de la racionalidad es decisivo. En primer lugar para evitar el planteamiento, que estudio en la figura de Augusto Comte, de entender que la religión es la infancia de la humanidad, y que la madurez exige un planteamiento "racional", entendido de modo positivista, basado en la experimentación empírica y en la constatación de hechos. Y, por otra parte, hay otro trabajo que me parece que es también de lo más relevante del libro. Pone de manifiesto precisamente cómo dos figuras muy distintas, como son JürgenHabermas y Joseph Ratzinger, antes de convertirse en Benedicto XVI, critican ese concepto de la racionalidad por considerarlo demasiado estrecho e incapaz sobre todo de captar el sentido de la realidad. Porque el método científico positivo es enormemente útil. Sin duda ninguna, véanse los avances tecnológicos. Pero se limita a contar, a pesar, a medir. No puede decir nada sobre el sentido de la realidad. Ayuda a conocer mejor la realidad pero ignora su sentido completamente, con el peligro de que se acabe identificando su sentido con el resultado de esa visión tan estrecha de la realidad.
--En Suiza prohíben construir mezquitas... al parecer, un minarete no es paisaje adecuado en Europa. ¿Prohibimos la circuncisión? ¿La ablación? ¿El velo?
--Partiendo de la racionalidad, si lo que abordamos son preguntas éticas, morales, políticas, jurídicas, entra en juego una cuestión que me parece decisiva y que también es trasfondo del libro, y es la importancia de la ley natural. Ese problema se planteó en Europa ya, hace siglos, en una Europa dividida por guerras de religión, en la que el ciudadano tenía que tener, el ciudadano por llamarlo de alguna manera, el súbdito, tenía que tener la religión del príncipe, y con una continua tensión que llevaba al enfrentamiento, incluso al enfrentamiento bélico. Entonces, ¿cómo se resolvió aquello? Hugo Grocioplanteó: dejemos al margen el asunto religioso, y busquemos una vía de entendimiento a través de la razón, captando las exigencias naturales, éticas. Entonces surge, en el fondo como herencia de Francisco de Vitoria, de quien Grocio toma todo esto, el derecho internacional, para que se entienda gente distinta, que además tiene derecho a ser distinta. Lo que es una pena es que Europa, siglos después, parezca incapaz de resolver la misma situación, es decir, la de personas que tienen culturas distintas, que tienen religiones diversas. Si captan racionalmente lo que como humanos les une, podrán convivir sin ningún problema. El problema está, como dijo Benedicto XVI ante el Bundestag (Congreso de los Diputados alemán), en que el derecho natural se ha convertido en una especie, paradójicamente, de doctrina confesional, como si fuera un derecho sobrenatural. Así nos complicamos bastante. Lo que es absurdo es un multiculturalismo entendido como una especie de yuxtaposición de guetos. Para que haya un interculturalismohace falta distinguir con claridad entre lo que son elementos naturales comunes y lo que son peculiaridades culturales diversas. Hay que acentuar precisamente el papel del derecho natural. Yo, por ejemplo, no sé qué inconveniente puede haber, cosa que ha ocurrido, no en Suiza, sino aquí en España, en que una chica vaya con el velo islámico a la escuela. No acabo de entender en qué puede consistir ese problema. Y que se equipare un velo islámico a una gorra para convertir en límite de un derecho fundamental un reglamento escolar de orden interno, me parece un desconocimiento de lo que es nuestra Constitución bastante aparatoso.
No sé qué inconveniente puede haber en que una chica vaya con el velo islámico a la escuela

EL LAICISMO TERMINA SIENDO UNA CONFESIÓN RELIGIOSA

Andrés Ollero: «El laicismo acaba siendo una confesión religiosa»

¿Cómo se debe entender la aconfesionalidad del Estado español?
El Tribunal Constitucional ha señalado que nuestra Constitución defiende una laicidad positiva, lo cual quiere decir que hay una laicidad negativa, que es la que entiende por laicidad la separación entre los poderes públicos y cualquier elemento de tipo religioso, mientras la laicidad positiva es algo tan simple como considerar que la religión, como tantos otros factores sociales, es algo positivo en la vida social, como el deporte, como la música, como la literatura, algo que enriquece sin perjuicio de que haya melómanos y otros a los que la música les trae sin cuidado. Esto no es algo que sólo defienda la Iglesia católica, autores que hoy día son decisivos en la filosofía política internacional, como John Rawls o Habermas, reconocen claramente que, sin las aportaciones de las confesiones religiosas, la vida social y la democracia se empobrece.
¿Qué jurisprudencia tenemos para sostener la laicidad positiva?
Hay muchas sentencias. Yo antes de ser magistrado del Tribunal Constitucional, he dedicado a ello un libro que se titulaba España, un Estado laico, donde analizo toda la jurisprudencia constitucional española sobre la libertad religiosa, el artículo 16, donde a diferencia de lo que dice el laicismo de que hay que separar los poderes públicos de los fenómenos religiosos, nuestra Constitución dice que los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación -por lo tanto, algo activo- con la Iglesia católica en concreto y con las demás confesiones religiosas; al igual que los poderes públicos fomentan el deporte, el ocio y el esparcimiento de los jóvenes, etc, todo aquello que hace a una sociedad más dinámica y más rica.
¿Es una anomalía el artículo 16.3 cuando habla de colaboración?
No, al contrario, yo creo que es un gran hallazgo desde el punto de vista constitucional y democrático. No es una cuestión que se dé sólo en España; por ejemplo, también en textos constitucionales de Alemania, que es un país federal, en alguno de los Länder se recoge esa misma mentalidad. En Alemania hay Facultades de Teología en las Universidades públicas; aquí resulta que hay una capilla en una Universidad pública y se convierte en un problema. Yo creo que esto es muy típico del laicismo, el laicismo acaba siendo una confesión religiosa: sólo cuando se considera que lo público es algo sagrado, se entiende que el que haya una capilla en una Universidad pública es una profanación. En Alemania hay facultades de Teología en las Universidades públicas, por eso hacía esa broma Benedicto XVI en Regensburg, cuando comentaba que había allí un catedrático compañero suyo cuando él era profesor que decía: «Aquí en esta Universidad tenemos dos facultades dedicadas a algo que no existe, que es Dios». Eso es lo normal. Yo creo que aquí con esa historia del nacional-catolicismo acabamos siendo muy raros.
¿Qué papel puede desempeñar la religión en una sociedad plural y democrática?

Autores agnósticos, como los que he citado, Habermas o Rawls, entienden que las confesiones religiosas pueden y deben aportar razones a la hora de organizar la vida pública y que, si se prescindiera de esos elementos que tienen una vinculación religiosa, se empobrecería lo que alimenta el diálogo democrático. Por tanto una actitud laicista, que obliga a esconder lo religioso, que no considera ya la religión como el opio del pueblo y que hay que perseguirla, pero sí la considera el tabaco del pueblo, fume usted poquito y en su casa, eso empobrece a la vida democrática, sobre todo en un momento, y esto Habermas lo dice muy claramente, en que no sobran razones precisamente en el ámbito público; se razona muy poco. Y Habermas, por ejemplo, a quien le preocupan los elementos relacionados con la biotecnología, la eugenesia, la bioética para entendernos, está convencido de que, de Wall Street no van a venir los elementos éticos necesarios y, aunque él es agnóstico, tiene la esperanza de que las religiones aporten razones que permitan solventar problemas tan graves en defensa de la vida humana.

Monday, May 27, 2013

JOUVE Y CELULAS MADRE

Reprogramación de célulasLa investigación con células madre –que tienen capacidad de diferenciarse en diversos tipos de tejidos- procedentes de embriones humanos, comenzó a finales de los años 90 del siglo pasado. Con esto se pretendía obtener líneas celulares (células con capacidad de proliferar), potencialmente útiles para el tratamiento de enfermedades degenerativas. Estas investigaciones, que conllevan la destrucción de embriones, resultaron poco eficaces ya que generaban tumores y rechazo inmunológico.
La alternativa inicial estaba en el uso de células madre provenientes de tejidos adultos, que comenzaron a dar resultados clínicos favorables. Pero la auténtica revolución parece venir de lo que se ha denominado “reprogramación celular”. Jouve nos explica el comienzo de estas investigaciones, cuando John Gurdon y sus colaboradores de la Universidad de Cambridge sugirieron activar el gen Oct4 en células de tejidos adultos, para rejuvenecerlas. Shinya Yamanaka  comenzó una reprogramación de células somáticas, mediante cuatro factores genéticos, para lograr células madre pluripotentes (generadoras de diversos tipos de tejidos). A estas células las llamó IPS (induced pluripotent stem).
Los exitosos estudios de Yamanaka y Thomson dejaron obsoletas las investigaciones con células embrionarias. En 2008, Science calificó la reprogramación celular como el descubrimiento científico del año. Pronto hubo resultados clínicos satisfactorios en la regeneración de tejidos cardiacos dañados. Actualmente están en marcha posibles aplicaciones para la atrofia muscular espinal, así como para la producción de células de larga duración en el sistema inmune (Nishimura, en Stem Cell, 2013). El premio Nobel de medicina de 2012 recayó sobre John Gurdon –quien afirmó en los años 60 que la especialización de las células no es irreversible– y Shinya Yamanaka.
Las células IPS no están exentas de inconvenientes; por ejemplo, todavía suelen producir una insuficiente masa de células pluripotentes. Algunos investigadores han logrado producir células IPS a partir de células adultas, sin pasar por reprogramaciones celulares a un estado similar al embrionario, como hizo Yamanaka. Mickie Bhatía, de la Universidad McMaster de Ontario, ha transformado directamente células de la piel en sanguíneas. Juan Carlos Izpisúa, director del Centro de Medicina Regenerativa de Barcelona, ha logrado transformar células del cordón umbilical de recién nacidos en neuronas.
Algunos investigadores han logrado producir células IPS a partir de células adultas, sin pasar por reprogramaciones celulares a un estado similar al embrionario
Por dónde va hoy la investigaciónJouve explica que en enero de 2013 se habían registrado en el mundo 4.222 ensayos clínicos con células madre adultas –117 de ellos con producción de células IPS– y tan solo 26 con células embrionarias. Las células madre adultas, especialmente las de sangre del cordón umbilical, y las IPS se han colocado en la vanguardia de la investigación de más de 60 enfermedades degenerativas. La investigación con células madre embrionarias ha entrado en una vía muerta. La revista norteamericana Inventor’s Business Daily, decía el 12 de enero de 2011: “Después de 5 años en los que se han derrochado el presupuesto de 3.000 millones de dólares destinados a la investigación con células madre embrionarias no ha habido ninguna cura, ninguna terapia y poco progreso. Por eso los inversores abrazan ahora la causa a la que se opusieron en su día (la investigación con células que no suponen la destrucción de embriones)”.
Las investigaciones que atentan contra los embriones humanos, llamados eufemísticamente preembriones, no tienen razón de ser. El Tribunal de Justicia Europeo, en una sentencia del 18-10- 2011, ha excluido que se puedan patentar los resultados de investigaciones logradas con la destrucción de embriones o su utilización como materia prima. La citada sentencia afirma que la utilización de los embriones humanos para fines distintos a la procreación son contrarios a la moral y al orden público. Aunque esto no supone un cambio en la perspectiva general sobre el tratamiento jurídico del embrión, la decisión supone un varapalo a la viabilidad de la investigación con células embrionarias.
También la actual Ley Española 14/2007 de Investigaciones Biomédicas ha quedado desfasada desde un punto de vista científico y jurídico. Esta ley autoriza la “transferencia nuclear terapéutica” (“clonación terapéutica”) al tiempo que prohíbe la “clonación reproductiva”. Pero no hay que olvidar que la llamada “clonación terapéutica” no es más que la misma “clonación reproductiva” con fines de investigación. Por otra parte, el artículo 31.5 permite “cualquier técnica para la obtención de células troncales (madre) humanas”.
Las nuevas investigaciones sobre medicina regenerativa justifican nuevas leyes biomédicas acordes a los citados avances
Genética y “bebés medicamento”Jouve explica los últimos conocimientos de la genética y sus posibles aplicaciones médicas. Nature publicó en abril de 2003 un número completo sobre el genoma humano. Francis Collins, investigador del proyecto, reconoce que todavía no se han producido aplicaciones significativos con motivo de la secuenciación completa del ADN humano. Sin embargo, la genómica –ciencia sobre los datos genéticos– estará al servicio de una medicina personalizada genéticamente. Es posible que el análisis genético sea en un futuro una herramienta rutinaria en la oncología. Por otra parte, la reprogramación celular puede ser aplicada en la medicina personalizada, en tratamientos contra la esquizofrenia, la esclerosis lateral amiotrófica y otras enfermedades degenerativas.
El uso de genes correctores ha producido efectos curativos en “niños burbuja” –sin sistema inmune–, como en el caso de la niña brasileña Ashanti de Silva, en 1990. En otras ocasiones los resultados clínicos han sido adversos. La terapia génica combinada con las células madre no embrionarias tiene un enorme potencial. En 2012 se han hecho ensayos clínicos positivos con animales, como los llevados a cabo respecto a retinitis pigmentosa en ratones.
Los “bebés medicamento”  constituyen otro problema ético y médico relevante. Se trata de buscar hermanos histocompatibles con un nacido enfermo. Esta técnica conlleva el uso del Diagnóstico Genético Preimplantatorio (DPG) y, por tanto, la destrucción de embriones sanos producidos in vitro, pero no compatibles para el uso por el que se les produce. Por otra parte, la eficacia clínica del bebé medicamento para ayudar a su hermano enfermo es del 2,5%, según Jouve. Para este autor los transplantes de sangre de cordón umbilical (SCU) son una alternativa eficaz al bebé medicamento.
Las nuevas investigaciones sobre medicina regenerativa excluyen la destrucción de la vida humana embrionaria, cuya dignidad es defendida por un amplio sector científico y social. Estas razones justifican nuevas leyes biomédicas acordes a los citados avances.
___________________
(1) Nicolás Jouve, Las células madre. Digital Reasons. Madrid (2013).

Thursday, May 02, 2013

ESTADO DE BIENESTAR EN CRISIS

Francisco Rodríguez Barragán
Diferentes y desiguales
 
Las desigualdades provocan una permanente situación de inestabilidad, lo que obliga constantemente a buscar nuevas formas de organización social y económica
 
La naturaleza nos hace diferentes, cada persona es distinta de todas las demás, no estamos fabricados en serie como en el Mundo Feliz de Huxley pero la sociedad nos hace desiguales, por más que se proclame la igualdad en la Declaración de los derechos del hombre de la Revolución Francesa, en la declaración de los Derechos Humanos o en los textos constitucionales de tantos países.
A cualquier época a la que nos remontemos encontramos siempre la desigualdad: amos y esclavos, señores y siervos, nobles y plebeyos, grandes y pequeños, propietarios y proletarios.
 
Las diferencias hacen que podamos complementarnos, aportando cada cual sus propias cualidades y talentos. De la diferencia entre hombres y mujeres nace la atracción amorosa, la procreación, la familia. Las diferencias en edad hacen que cada generación transmita a la siguiente el caudal de sus conocimientos, saberes y valores.
 
Las desigualdades, en cambio, provocan una permanente situación de inestabilidad, lo que obliga constantemente a buscar nuevas formas de organización social y económica, sin que en ninguna haya logrado la supresión o superación de las desigualdades económicas y por tanto sociales.
 
Los ensayos igualitaristas no han logrado acabar con la existencia de una clase social reducida y poderosa y una mayoritaria clase de personas cuya vida depende de conseguir un trabajo y un salario, en el sistema de producción en manos de la otra clase. El sistema implantado por los marxistas eliminó a la clase dirigente que controlaba la economía, pero generó otra clase dirigente peor e ineficiente, basta leer Rebelión en la granja de Orwell, para comprender el mecanismo.
 

Monday, March 25, 2013

UNAS CLAVES PARA SER FELIZ

Cosas tan cotidianas pero a la vez tan maravillosas como poder respirar por los propios medios, poder caminar, poder ver, poder oler, poder levantarse cada día, poder regocijarse en una amistad, poder amar y ser amado, poder vivir en familia momentos inmemorables, poder disfrutar de un día de sol y deleitarse con una noche de luna; son formas de salir del inconformismo constante, del aburrimiento, del pesimismo, del mal humor y del cansancio.

La llave de la felicidad
Realmente las “pequeñas” grandes cosas son las que alimentan el espíritu, a diferencia de los que nos vende la sociedad de consumo, la cual nos dice que la felicidad está en el tener. “La cultura de hoy a veces quiere hacernos creer que valemos por nuestra ropa, por nuestros autos, por estar a la moda, porque somos poderosos, porque podemos humillar. Pero precisamente toda esa cultura es la llave al gran vacío interior que comienza a caracterizar a nuestra sociedad.” (Encuentra.com).
La vida es frágil y vulnerable, puede dar un giro inesperado en cualquier momento y sin previo aviso; tal como dice el refrán: “Nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde, o más bien, todos sabían lo que tenían pero nunca pensaron que podían perderlo.” Por eso, vale la pena echar un vistazo a las cosas sencillas que a diario ocurren y encontrar en ellas el sentido que merecen. Así como expresa Graciela de Filippis en uno de sus artículos: “El mundo está lleno de sueños, de caricias, de colores, de luz, de esas pequeñas cosas que si uno aprende a exprimirlas y a disfrutar de ellas, tiene la llave que encaja en la cerradura mágica de la felicidad.”
Finalmente todo lo material viene y va, pero al final solo quedamos nosotros, con lo que somos, con lo que hemos construido, con los aprendizajes que hemos ido adquiriendo, con las experiencias que la vida nos regala.

La sencillez en la vida
Uno de los valores que ayuda a valorar las cosas pequeñas es la sencillez. Este valor, asociado a la humildad, nos ayuda a reconocer que tenemos mucho de qué y de quienes aprender. El libro ‘Pequeña Guía de los Valores Humanos’ de Leslie Rosen, propone algunas ideas para vivir el valor de la sencillez:
- Saber que no somos perfectos y que tenemos mucho que aprender de otras personas.
- Recordar que no somos autosuficientes y que tampoco lo es ninguno de los seres que hay a nuestro alrededor.
- Convencernos de que la felicidad puede encontrarse en las actividades y sorpresas de la vida cotidiana, y que no puede comprarse.
- Considerar que lo que verdaderamente nos hace más dignos, más humanos, es nuestra capacidad de entrega y dedicación a quienes nos necesitan.
- Ser generosos, amables y tolerantes con cuantas personas encontremos al paso.
- Conservar la limpieza en la mirada y no mirar al resto de seres humanos con torcidas intenciones.
- Mantener la sencillez y la humildad que nos permite ser flexibles.
- Descubrir el valor de los placeres sencillos de la vida.
Recordar que la riqueza personal no tiene relación con la económica y material.

Thursday, March 14, 2013

FELICIAD EN LA ARMONIA


‘La verdadera felicidad no consiste en la tensión absoluta, ni en la estabilidad absoluta, sino el armonía entre ambas cosas’.
Hemos sido habituados a la idea de que sólo en las sensaciones -en Brasil diríamos en la “torcida”- se encuentra la felicidad. La palabra “torcida” es tomada aquí como sinónimo de agitación, de frenesí. ‘Cuando no se tiene esto en la vida, la persona se juzga infeliz. De hecho, es un infeliz, pero por otra razón: por haber perdido la noción de la verdadera felicidad’.
Sin “torcida”, el relacionamiento entre las personas se ennoblece. La vida no puede ser una competencia de egoístas, que saltan y pisan unos sobre los otros, en una batalla dantesca, fingiendo reír y encontrar un placer enorme en la existencia, pero dilacerándose mutuamente y sintiendo que la vida no tiene sentido.
Plinio Corrêa de OliveiraLa “torcida” es causada frecuentemente por una tendencia viciosa para la autosuficiencia. ‘Creo que entre autosuficiencia, orfandad y neurosis hay una relación muy próxima. Muchas veces me he preguntado si yo sería una persona tranquila, como soy, si no hubiese tenido el afecto de mi madre’. Puedo decir de ella que fue ‘la dignidad sin fortuna, la dulzura sin cobardía, la intransigencia sin rigidez, la nobleza sin arrogancia’.

Friday, December 21, 2012

EUGENESIA

Por Esteban Rodríguez Martín portavoz de Ginecólogos DAV, Presidente de la Comisión Deontológica de Ginecólogos DAV, Portavoz de la Plataforma de Ginecologos por el Derecho a Vivir y miembro de CíViCa.- Publicado en infocatolica.com el 13 de Novimbre de 2012

Una de las premisas para ofrecer un diagnóstico prenatal cada vez más precoz a toda la población de embarazadas está basada en el miedo

Algunos sectores de la ginecología que viven de la eugenesia han decidido entrar en política para tratar de impedir que el Gobierno siga adelante con sus planes de proteger la vida del paciente embriofetal, de manera que siga siendo posible su eliminación. Para ellos, los seres humanos fetales más graves, ya no serian pacientes, sino desechos reproductivos que deben ser eliminados en aras del progreso, del derecho de autodeterminación de la madre y en beneficio de la sociedad.

La semana pasada, un importante diario de corte izquierdista, se hacía altavoz de la iniciativa de dos ginecólogas dedicadas al diagnóstico prenatal que han promovido una movilización de la profesión en defensa de la «ley Aido» mediante la solictud de adehesión a un manifiesto que han elaborado. Las promotoras de esta iniciativa son Pilar Martínez Ten, que actualmente centra sus trabajos de investigación en la Clínica Delta en el análisis ecográfico tridimensional del fenotipo de los seres humanos con cromosomopatía y otros síndromes, y Begoña Adiego, también trabajadora de Clínica Delta y dedicada al diagnóstico prenatal.

Dice el conocido diario que han conseguido 645 firmas de profesionales dedicados al mismo negocio de la detección precoz de anomalías, que podría verse perjudicado si eliminar a los pacientes fetales no fuese legal. En el documento redactado por estas ginecólogas y que ha sido entregado a Fernando Román, Secretario de Estado de Justicia, se dice, entre otros tópicos, que «la decisión de interrumpir el embarazo causa mucho sufrimiento. Si la ley no permite la interrupción de la gestación en estos casos [de anomalías fetales graves], a la dramática situación se sumará el desamparo legal que sufrirán las gestantes». Pero más bien lo que les preocupa es una disminución en la demanda de los servicios que prestan y la persecución por la justicia de todos esos licenciados que asesoran en el sentido de eliminar a los pacientes graves y a aquellos que terminan por cometer el feticidio. De estar realmente preocupados por las mujeres tendrían en cuenta que al drama de tener un hijo con anomalías pretenden sumar el trauma de su eliminación intencionada.

Una de las premisas para ofrecer un diagnóstico prenatal cada vez más precoz a toda la población de embarazadas está basada en el miedo. Los defensores del diagnostico prenatal abortista entienden que la población cada día accede más tarde a la maternidad y cada vez se tienen menos hijos al ser promocionada la ideología de la planificación familiar. Como se tienen pocos hijos y a edades avanzadas, la población demanda que se le garantice la «normalidad», sostienen. En efecto, la maternidad tardía hace que la probabilidad de anomalías fetales aumente y el temor a tener un hijo discapacitado justificaría para ellos la necesidad de ofertar el diagnóstico prenatal «para decidir» a toda la población gestante.Su universalización, raiz del negocio, se justifica por la dificultad establecer verdaderos factores de riesgo.Para ellos, el riesgo es equivalente ser mujer embarazada, de manera que sostienen que «todo feto es un malformado hasta que no se demuestre lo contrario».

Con este alarmismo tremendista se promueve el miedo a la enfermedad y al sufrimiento, para generar demanda, desde los sectores de la ginecología que viven de la eugenesia y que ahora ven amenazado su negocio si se pretende proteger la vida de todo paciente fetal eliminando cualquier tipo de discriminación por razón de edad o de salud. Si no se pudiera eliminar al enfermo, la razón de ser del diagnóstico prenatal sufriría un gran varapalo.
Especialmente elocuente sobre el negocio de la eugenesia a través del diagnóstico prental universal es lo que se dice en la introducción del libro «Nociones para el Diagnóstico Prenatal de Malformaciones Embrionarias y Fetales» publicado en enero de 2011 por José Bajo Arenas, siendo presidente de la SEGO y Joaquín Díaz Recasens, siendo presidente de la sección de ecografía de la SEGO. Destacamos la declaración de intenciones eugenésicas que mueve oficialmente a estas sociedades: «La ventaja de diagnosticarlos tempranamente en el primer trimestre radica, como es simplemente deducible, en la mayor facilidad y menor riesgo de interrumpir la gestación» (pag.7)

En España, en último año fueron eliminados unos 3300 seres humanos tras el diagnóstico prenatal bajo el supuesto eugenésico, la cifra asciende a 11000 si computamos los últimos cuatro años, y a 45000 si lo hacemos desde 1985 en el que comenzó la despenalización de este supuesto. Son pocos si los comparamos con los abortos por otras causas, sólo suponen un 3% del total, pero de ellos el 100% de sus madres pasaron por el negocio del diagnóstico prenatal eugenésico. Curiosamente, la probabilidad de que en la naturaleza se dé una malformación congénita (leve o grave) es de ese mismo 3%. Ello quiere decir que en el 97% de las mujeres que acuden a estos negocios todo será normal, pero todas acuden a ellos y muchas con la intención de poder eliminar al hijo en caso de que se le diagnostique algún defecto. ¡Un gran negocio a pesar de que «sólo» aborten el 3%! Algunos feticidios serán directamente acometidos en las unidades que se encargan de su detección, otros nutrirán los establecimientos del aborto y la contracepción por recomendación de los primeros.

Las ginecólogas promotoras de la iniciativa apelan a los conocidos tópicos de los abortistaspro-decisión para seguir generando miedo. Apelan al tópico de que abortar es una «decisión muy difícil», que «obligar» a tener un hijo que nacerá con discapacidad o corta esperanza de vida supone mucho «sufrimiento», que tendrán que «irse a otros países» en los que la vida no esté protegida, que aumentaran los «abortos clandestinos» aunque por personal cualificado que los harán al margen de la ley, que los que cometan el crimen (madres y ginecólogos) quedararán en «desamparo legal», que por «compasión» es preferible «interrumpir» la vida de una persona que morirá pronto, que nacera con gran discapcidad o que necesitará de ingentes recursos para su cuidado.

Sin embargo, todos estos argumentos no son de tipo médico ni racionales, sino políticos o emocionales, es más; son contrarios a la deontología médica y por supuesto no son representativos del sentir de la profesión sino de un sector que vive de ello y que es presa fácil del espíritu que domina, con mentiras, al mundo.

Wednesday, December 19, 2012

RELATIVISMO Y LIBERTAD

Creo que todos somos conscientes de la gravedad de la crisis económica que estamos atravesando, pero en la actualidad muchos estamos convencidos que no se trata sólo de una crisis económica, sino bastante peor, de una crisis de valores. Estamos ante un enfrentamiento entre dos modelos sociales contrapuestos: el modelo basado en la cultura del relativismo, asentado en esa doctrina conforme a la cual la sociedad debe construirse a partir de una exaltación de la libertad basada en la supresión de obligaciones y responsabilidades, y el modelo basado en la defensa de una serie de principios y valores morales, que son los que hacen posible la convivencia.

El relativismo intenta crear un nuevo tipo de ciudadanos, buscando liberar al hombre de sus ataduras más profundas, incluso las ligadas con la propia naturaleza humana. Se trata de realizar una libertad sin obligaciones ni responsabilidades, en la que el eslogan es “la Libertad os hará verdaderos”, que contradice al de Jesucristo “la Verdad os hará libres” (Jn 8,34).

Para el modelo basado en la cultura relativista, Dios no existe y la negación de la dimensión religiosa es el presupuesto necesario para poder construir el modelo de hombre y la edificación de la sociedad que se quiere realizar. No hay valores objetivos y en consecuencia el máximo elogio que se puede hacer de una persona en la hora de su muerte es que fue una persona coherente y consecuente con sus principios, pero éstos, es él mismo quien los determina y establece. Esto lleva a concluir que mi conciencia es el criterio último de moralidad, pues por encima de mí no hay ningún criterio objetivo, pues el Bien y el Mal en cuanto tales no existen, por lo que incluso el comportamiento racista sería bueno si el racista lo fuera sinceramente y terminaríamos en que no podríamos hacer ningún juicio sobre el comportamiento moral de los demás.

De hecho esta exaltación extrema de la libertad lleva a la negación de la democracia y al totalitarismo. Creo por ello que el diálogo a fondo con los relativistas es prácticamente imposible, pues no aceptan lo que es la base de la democracia: el ser humano tiene una dignidad intrínseca e inalienable, que ha de ser protegida y respetada.

En cambio, en la concepción cristiana, “solamente la libertad que se somete a la verdad conduce a la persona humana a su verdadero bien. El bien de la persona consiste en estar en la verdad y en realizar la verdad”… “De prestar oído a ciertas voces, parece que no se debiera ya reconocer el carácter absoluto indestructible de ningún valor moral. La fuerza salvífica de la verdad es contestada y se confía sólo a la libertad, desarraigada de toda objetividad, la tarea de decidir autónomamente lo que es bueno y lo que es malo. Este relativismo se traduce, en el campo teológico, en descon¬fianza en la sabiduría de Dios, que guía al hombre con la ley moral. A lo que la ley moral prescribe se contrapone las llamadas situaciones concretas, no considerando ya, en definitiva, que la ley de Dios es siempre el único verdadero bien del hombre”… Por el contrario la fe cristiana “trata de guiar a todos los fieles en la formación de una conciencia moral que juzgue y lleve a decisiones según verdad” (Encíclica de Juan Pablo II Veritatis Splendor, nº 84 y 85).

Una auténtica democracia es posible solamente en un Estado de derecho, en el que es soberana la ley y no la voluntad arbitraria de los hombres, y sobre la base de una recta concepción de la persona humana, basada en el respeto a su dignidad. El totalitarismo nace de la negación de la verdad en sentido objetivo. “Si no se reconoce la verdad transcendente, triunfa la fuerza del poder, y cada uno tiende a utilizar hasta el extremo los medios de que dispone para imponer su propio interés o la propia opinión, sin tener en cuenta los derechos de los demás”…“La raíz del totalitarismo moderno hay que verla, por tanto, en la negación de la dignidad transcendente de la persona humana, imagen visible de Dios invisible y, precisamente por esto, sujeto natural de derechos que nadie puede violar: ni el individuo, el grupo, la clase social, ni la nación o el Estado” (Encíclica de Juan Pablo II Centesimus annus, nº 44).

El Papa actual tiene ideas muy claras sobre los peligros del relativismo. En diversas ocasiones y con diversas palabras, Benedicto XVI ha manifestado su convicción de que el relativismo se ha convertido en el problema central que la fe cristiana tiene que afrontar en nuestros días. Estos mismos días ha escrito en su mensaje por la Paz en Año Nuevo: "una condición previa para la paz es el desmantelamiento de la dictadura del relativismo moral y del presupuesto de una moral totalmente autónoma, que cierra las puertas al reconocimiento de la imprescindible ley moral natural inscrita por Dios en la conciencia de cada hombre”.

A mí, personalmente, me gusta mucho esta frase que encuentro en la Encíclica de Juan Pablo II, “Evangelium vitae”, nº 28, que dice: “Estamos ante un enorme y dramático choque entre el bien y el mal, la muerte y la vida, la ‘cultura de la muerte’ y la ‘cultura de la vida”. Estamos no sólo ‘ante’ sino necesariamente ‘en medio’ de este conflicto: todos nos vemos obligados a participar, con la responsabilidad ineludible de elegir incondicionalmente a favor de la vida”.

Pedro Trevijano

Thursday, December 01, 2011

EXPERIMENTOS CONTRA NATURA


La «ley de la pendiente resbaladiza» en bioética se está mostrando apodíctica. La «Isla del Dr. Moreau» se ha convertido en un parque temático. Lo siento, a mi me escandaliza, y me escandaliza más el silencio que la encubre.
Hace tres años comentaba el terror que me provocaba la «Ley de Fertilización Humana y Embriología» que estaba a punto de aprobar el Parlamento Británico y que permitía la fecundación interespecífica. Monseñor Sgreccia alertó de inmediato:
Constituye una ofensa para la dignidad del hombres. Es un intento de fecundación entre especies que hasta ahora estaba prohibido por todas las leyes sobre fecundación artificial.
La unión hombre-animal, aunque no sea sexual, representa uno de los horrores que siempre han provocado el rechazo de la ética. Cada vez que se ha roto la barrera hombre-animal se han visto consecuencias muy graves, incluso involuntariamente.
Los de siempre cargaron: éramos unos alarmistas, las condiciones eran muy restrictivas, los ‘embriones’ debían ser destruidos a los 14 días, que negarse era poner freno a la ciencia, la cantidad de enfermedades que serían curadas.
El día 23 de julio, el Daily Mail descubría que desde la aprobación se habían producido en secreto en torno a 150 embriones híbridos humanos, con la supuesta finalidad de «curar enfermedades». Las mismas mentiras que con las «células madre embrionarias».
La revelación se produce un día después de que un comité científico horrorizado aventurase unfinal tipo «Planeta de los Simios»
Los tres laboratorios que tenían permiso — Kings College de Londre, Univ. de Newcastle y la Univ. de Warwick— ha tenido que parar sus proyectos por falta de fondos. Lord Alton, que lo relataba como respuesta a una pregunta parlamentaria, dijo:
Me he manifestado en el Parlamento en contra de la creación de híbridos humano-animales por una cuestión de principios. Ninguno de los científicos que se presentaron para rendir cuentas puderon dar justificación alguna en términos de tratamiento.
Éticamente no puede justificarse de ninguna manera, nos desacredita como país. Se está manoseando con lo grotesco. Lo único que han sido capaces de esgrimir es que si les permitimos hacerlo vamos a encontrar cura para todas las enfermedades conocidas por la humanidad. Eso es chantaje emocional.
De los 80 tratamientos y curas que se han producido a partir de células madre, todos (sin excepción) han llegado a partir de células madre adultas —no embrionarias—
Josephine Quintavalle, de «Comment on Reproductive Ethics» dijo:
Estoy horrorizado con lo que ha pasado, no sabía nada. ¿Por qué lo han mantenido en secreto? ¿Por qué si están orgullosos de lo que hacen hemos de recurrir a una sesión parlamentaria para que salga a la luz?
El problema es que muchos científicos quieren experimentar por experimentar, y eso no es razón suficientemente buena.
Me parecen quejas de mal pagador, avisados estaban y los argumentos utilitaristas tienen poco recorrido, aunque sean muy de la tradición británica. Ni me parece una postura de principios la de Lord Alton, ni se me ocurre razón alguna para Quintavalle.
No sé en qué terminará la cosa, pero tiene mala pinta. En el 2008 Mons. Sgreccia terminaba su advertencia:
hay que pedir una especie de conversión de los medios de comunicación: en vez de obedecer a las indicaciones de los grupos interesados, deben obedecer a la verdad para no crear ilusiones, con objetivos de compasión humana, sobre caminos que no han ofrecido todavía ningún resultado
La verdad, no tengo mucha confianza en la ‘masa’ ni en los ‘media’.


Ilustración: fotografía de una escultura de Patricia Piccini

Friday, November 18, 2011

SUICIDIO ASISTIDO


Una declaración de los obispos de EE.UU.

Las incongruencias de aceptar el suicidio asistido


Los cuidados paliativos, no la eutanasia ni el suicidio con cooperación médica, son la respuesta justa al sufrimiento de los pacientes terminales, subraya la Conferencia Episcopal de Estados Unidos en una declaración del pasado 16 de junio.

La creación de una categoría de personas que estarían mejor muertas origina una presión sobre los pacientes.

Rechazar el suicidio asistido –legalizado en dos estados, Oregón y Washington– no equivale, señala la declaración, a prolongar la vida con terapias fútiles o desproporcionadamente gravosas. Tampoco supone privar a los pacientes de los tratamientos contra el dolor por temor a acelerar la muerte. Hoy se dispone de medios analgésicos eficaces y se sabe cómo ajustarlos al tipo y grado de dolor que tenga el enfermo. Con ellos, y con la atención al sufrimiento psíquico y espiritual, los cuidados paliativos logran aliviar los miedos y dificultades que pueden llevar a algunos pacientes a desesperar y plantearse el suicidio.
Unos buenos cuidados paliativos –añade la declaración– pueden también permitir a los enfermos atender los asuntos pendientes de su vida, y alcanzar la paz con Dios, con sus seres queridos y consigo mismos. No se debe despreciar este tiempo como si fuese inútil o sin sentido. Aprender a afrontar la última etapa de nuestra vida terrena es una de las cosas más importantes y llenas de sentido que uno ha de hacer, y los cuidadores que ayudan a otros en este proceso hacen también un trabajo de enorme importancia”.
En países que han invocado la idea de autonomía personal para justificar el suicidio asistido y la eutanasia voluntaria, algunos médicos han terminado por provocar la muerte de adultos que nunca la pidieron y de recién nacidos sin posibilidad de decidir al respecto.


Para que otros no decidan por los vulnerables
Con estas bases, el documento da la réplica a los argumentos a favor de legalizar el suicidio con cooperación médica. Primero, dice, no es esa una forma de dar más libertad a los enfermos. Los supuestos beneficiarios de esas leyes son personas vulnerables. Es frecuente que quienes se plantean suicidarse en situación de enfermedad grave sufran depresión o algún otro problema psíquico. No se puede creer sin más que desean poner fin a su vida con plena conciencia y libertad. La declaración señala que, por el contrario, las leyes de suicidio asistido no exigen que se compruebe primero si hay alguna afección psíquica en quienes lo reclaman, ni impiden que se suministren las drogas letales si se detecta un problema de ese tipo.
Los obispos advierten también que “incluso decisiones aparentemente libres pueden estar condicionadas por la influencia indebida de otras personas”. En principio, la ley protege a todos contra la inducción al suicidio, pero donde se admite la cooperación médica al suicidio se hace una excepción con una clase de personas, las que tienen una esperanza de vida corta, generalmente inferior a seis meses. Tal definición resulta necesariamente ambigua, tanto porque la estimación no puede ser exacta, como porque la esperanza de vida es mayor o menor, según los cuidados que reciba el enfermo. Por eso siempre existe el riesgo de que la categoría se extienda a pacientes no terminales.
En todo caso, la creación de una categoría de personas que estarían mejor muertas origina una presión sobre los pacientes: quienes decidan seguir viviendo hasta el desenlace natural de la enfermedad pueden verse como egoístas o irracionales, como una carga para otros. Así, “la causa del suicidio asistido favorece una noción distorsionada y estrecha de libertad, al crear una expectativa de que determinadas personas, a diferencia de otras, saldrán beneficiadas si se les inclina a escoger la muerte”. Se pone en acción entonces una lógica perversa. “En países que han invocado la idea de autonomía personal para justificar el suicidio asistido y la eutanasia voluntaria, algunos médicos han terminado por provocar la muerte de adultos que nunca la pidieron y de recién nacidos sin posibilidad de decidir al respecto”.
En fin, dicen los obispos, hay que atenerse al principio de que el ser humano tiene unos “derechos inalienables”, de los que el primero es el derecho a la vida. “No se puede defender la libertad y la dignidad humanas devaluando la vida humana. La decisión de quitarse la vida es una suprema contradicción de la libertad, la opción de suprimir todas las opciones. Y una sociedad que devalúa la vida de ciertas personas acelerando y facilitando su muerte, al final perderá el respeto por los otros derechos y libertades”.
Por todo ello, la Conferencia Episcopal estadounidense invita a defender la dignidad de los enfermos graves y promover soluciones que afirmen el valor de la vida y alivien las penalidades de quienes sufren. El dolor humano es una llamada a la solidaridad y a la responsabilidad de cuidar. “Sostener que la ‘salida fácil’ de una sobredosis de medicamentos puede sustituir esos esfuerzos es una afrenta a los pacientes, a los cuidadores y a los ideales de la Medicina”.

Wednesday, June 23, 2010

PRINCIPIO DE RECIPROCIDAD

Firmado por Álvaro Lucas
Fecha: 26 Mayo 2010

A estas alturas de la crisis, algunas personas e instituciones comienzan a atisbar, no las soluciones a corto plazo que la supervivencia demanda, sino incluso la necesidad de un cambio de modelo que nos permita afrontar con garantías el futuro de nuestra civilización, más allá de aspectos puramente económicos. Este era al menos uno de los principales objetivos del I Simposio “Sociedad, Economía y Valores” que organizó hace unos días la Universidad de Navarra en el campus del IESE en Madrid. En palabras de su Rector, Ángel José Gómez Montoro, el objetivo es “plantear la renovación de los paradigmas actuales del conocimiento, condicionados por la fragmentación de las distintas perspectivas desde las que se intenta acometer”.


Alejandro Llano: “El management será la disciplina a través de la cual cobrarán relevancia de nuevo las humanidades”


Economicismo y burocratización
La mayoría de edad del hombre a la que hacía alusión Kant y el desencantamiento de Webber cuando definían la Modernidad cristaliza según Alejandro Llano, Catedrático de Metafísica y uno de los ponentes del simposio, “en un sistema político y social como el actual, basado en dos pilares: el economicismo y la burocratización”.
Según Llano, “hemos vivido en las escasas posibilidades que nos ha proporcionado el juego de equilibrios entre estos dos pilares, cuya realidad concreta son el mercado y el estado”. A mayor mercado y menor Estado: liberalismo. A mayor Estado y menor mercado: socialismo. “Y entre tanto -afirmó Llano- de la pugna entre el poder, el dinero y la influencia de los medios de comunicación se deriva la corrupción que caracterizó a los años 80 y que se ha extendido hasta el presente”.
Este modelo de funcionamiento ha encontrado en el denominado “Estado del bienestar” su mejor justificación a lo largo de los años pero los fenómenos de envergadura mundial vividos en el último siglo, como la guerra, la pobreza en el mundo, y crisis económicas como la actual, han puesto de relieve que, en palabras de Alejandro Llano, “es un modelo que conduce a un callejón sin salida porque al final los ciudadanos y la sociedad han dejado de interesarle”. Sus deficiencias, por tanto, plantean la urgente necesidad de un cambio de modelo porque este ya ha quedado obsoleto.


Stefano Zamagni: "Junto a los principios del mercado y de la redistribución hay que incorporar las relaciones de reciprocidad"


La emergencia de las personas frente a la tecnoestructura
Existe una tecnoestructura que se eleva por encima de la sociedad y desde la que, de un modo capilar, se intenta colonizar la vida de las personas, ya sea mediante la publicidad, los contenidos de televisión, la excesiva regulación que atenta contra la libertad, etc…
“Se habla de la emergencia de los países cuando debería hablarse de la emergencia de las personas frente a esa colonización del Estado y del mercado”, afirmó el metafísico. Factores como el dinero y el poder no constituyen lo esencial del hombre y no pueden ser por tanto la clave de lo humano. Por el contrario, la familia, que sí lo es, parece haberse convertido en el objetivo a batir para robarle el protagonismo que todavía tiene en el desarrollo de las personas y lograr así la colonización definitiva.
Esa emergencia de las personas debe traducirse para Llano “en no esperar a que nadie nos diga lo que tenemos que hacer para lograr así una rebelión de los mundos vitales”. Una rebelión que se ha confundido en algunos casos con ideales rebajados que sí han conseguido integrarse y condicionar el modelo actual, pero de una manera infructuosa desde el punto de vista del hombre. Se trata del feminismo, el pacifismo, el ecologismo y el nacionalismo. “Prueba de ello –dice Llano- es que ninguna voz pública que se precie en la actualidad puede descuidar estos elementos”.
Para Llano, el humanismo cívico consiste en tratar a las personas no sólo como medio sino también como fin. Esa es la verdadera cultura de lo humano. El humanismo cívico aporta al humanismo básico la libre comparecencia y protagonismo de los ciudadanos en la sociedad y la vida pública multiplicados hoy por el amplio desarrollo de las nuevas tecnologías.
No cabe duda de que el protagonismo de las personas se pone de manifiesto en muchos casos en su desarrollo y realización dentro de las empresas. Para recordarlo, Llano rescató unas palabras de Peter Drucker, uno de los principales gurus del management. “La técnica de dirección y organización de empresas es también un humanismo porque tiene que ver con la gente”. Y Llano afirmó sin ambages que “el management será la disciplina a través de la cual cobrarán relevancia de nuevo las humanidades”.
Paradojas del siglo XXI
“Los problemas económicos del presente no se pueden resolver con el marco conceptual del pasado”. Fueron las palabras con las que inició su exposición otro de los ponentes, Stefano Zamagni, Catedrático de Economía Política de la Universidad de Bolonia.
Zamagni explicó esta idea basándose en tres paradojas fundamentales del siglo XXI; la paradoja de la felicidad, la paradoja de la desigualdad y la paradoja del modelo taylorista. La paradoja de la felicidad la planteó en 1974 Sterling, quien afirmaba que después de un determinado nivel de renta, la felicidad no sólo no aumenta sino que disminuye. En segundo lugar, la paradoja de la desigualdad tiene que ver con la cuestión de que cada vez hay más riqueza, y sin embargo las desigualdades van en aumento. Por último, la paradoja del sistema taylorista ha mostrado que ya no es posible este sistema de organización basado en un modelo piramidal donde la base de la organización no aporta más que fuerza productiva.
En el momento actual, para ser competitivo es necesario que todos los miembros de una empresa tengan un peso en la misma, y “el empresario que no adopte este sistema está condenado al fracaso”. “Difícilmente los esclavos –apuntó Zamagni- aportan nada a la organización”. “Si queremos aprovechar al máximo el conocimiento tácito de nuestros empleados, tenemos que saber establecer relaciones recíprocas con ellos, porque puedo obligar a una persona a llegar a las 8 de la mañana al trabajo, o a estar 8 horas en la oficina, pero no puedo obligarlo a que proporcione sus mejores ideas, su capital intelectual a la organización”. “La única forma de aprovechar el conocimiento tácito de las personas –afirmó el ponente- es a través de la reciprocidad”.
Desde estas tres paradojas, la cuestión es “cambiar los esquemas mentales de la gente hacia un nuevo modelo, y eso lleva trabajo y tiempo, pero acabará imponiéndose por necesidad”. Zamagni esquematizó este nuevo modelo en tres principios básicos. Los dos primeros principios son el del intercambio de equivalentes y la redistribución. En el principio del intercambio de equivalentes se basan las relaciones de mercado y es “un principio fundamental, porque sin él no es posible la eficiencia, y la eficiencia es un fin necesario en las sociedades capitalistas en las que vivimos”. Y el segundo, el de la redistribución de la riqueza, es el principio del que se ocupa el Estado, y también es fundamental para tener sociedades justas.
El principio de reciprocidad
Toda la Economía Política se ha basado en estos dos principios, pero “no son suficientes en la era de la información y el conocimiento”. Para Zamagni, “es necesario combinar estos dos principios con un tercero, que es el principio de la reciprocidad, en el que se basa la Economía Civil”. Los primeros dos principios están basados en una relación de deber y derecho, de derechos de propiedad y deberes de cumplimiento de lo negociado. La reciprocidad, sin embargo, se basa en una relación de don, de gratuidad entre las personas. A ayuda a B con la expectativa de que cuando necesite algo, B le devolverá la ayuda. Si B no es recíproco, se trunca la relación. Las relaciones de reciprocidad no se basan en la ley, no se puede obligar a ellas, “pero es la única manera de obtener el conocimiento de las personas, lo mejor de cada uno”.
En definitiva, concluyó Zamagni, el olvido de este tercer principio da respuesta a las paradojas planteadas, ¿Por qué no somos felices con tantos recursos? Porque la felicidad está ligada a la reciprocidad, y “algunos economistas, no inteligentes –apostilló Zamagni-, han confundido utilidad con felicidad, y la felicidad depende de la relación con los otros, no de la acumulación de cosas”. Del mismo modo, el problema de las empresas hoy no es un problema técnico, sino un problema relacional. No se transmite el conocimiento tácito de la gente por falta de reciprocidad en el grupo.
En ocasiones se traslada la mentalidad de intercambio de equivalentes propia del actual espacio laboral al espacio personal lo cual da lugar a fracasos en las relaciones familiares. Por eso, para Zamagni, la llave del cambio son en los empresarios: ellos pueden poner en práctica este modelo y demostrar que funciona, que es posible, que es el adecuado, y servir de ejemplo para los demás. El desafío que se nos plantea consiste en diseñar un modelo de organización en que quepan tanto empresa como persona.
“Islas de vida intelectual genuina”
A Llano y Zamagni se sumó Víctor Pérez Díaz, Catedrático de Sociología Política de la Universidad Complutense, que centró su intervención en la recuperación de la universidad por parte de la sociedad civil. Es lo que persiguen sin saberlo esas “islas de vida intelectual genuina”. Así llamó Pérez Díaz a esos espacios o grupos de trabajo que quizá no encuentran respaldo en su entorno más cercano, pero están empeñados en la búsqueda de la verdad. “Aunque sean tiempos difíciles, si las cosas están bien hechas tienen su irradiación”.