Noticias y opiniones sobre algo muy fundamental hoy y siempre pero en bioetica tal vez hoy mas que nunca ante los progresos de la ciencia. ¿Todo lo que se puede hacer se ha de hacer?
Wednesday, October 01, 2014
DIAGNOSTICO GENETICO PREIMPLANTACIONAL
Wednesday, June 19, 2013
LA DIGNIDAD DE LA PROCREACIÓN Y TÉCNICAS FIV
Monday, April 22, 2013
FECUNDACION, CLONACION, GENOMA Y CELULAS MADRE: UNOS CRITERIOS ETICOS
La fecundación artificial
No buscamos ahora esbozar un cuadro global de los continuos progresos que se han dado en el ámbito de la reproducción artificial, sobre todo desde que se empezó a aplicar lafecundación ‘in vitro’ a la especie humana, una práctica que tiene como punto de arranque simbólico el nacimiento de la primera ‘bebé probeta’ (Louise Brown) en 1978. Una vez que la técnica se ha introducido ampliamente en el mundo de la procreación humana y que ha generado grandes esperanzas entre quienes desean tener un hijo, millones de personas han recurrido y siguen recurriendo a las clínicas de fertilidad. En muchos casos, se trata de parejas (casadas o en unión libre) afectadas por diversos problemas de esterilidad. En otros casos, sobre todo desde hace pocos años, también acceden parejas que no quieren tener un hijo con una enfermedad genética determinada, o que desean conseguir con certeza un hijo dotado de ciertas características escogidas previamente (según motivos ‘médicos’ o de otro tipo). Para contentar al mayor número posible de personas, los investigadores ofrecen diversos caminos para alcanzar el resultado solicitado por los padres (o por una mujer en solitario). La lista de posibilidades técnicas es larga: inseminación artificial (homóloga o heteróloga), fecundación in vitro (con la posibilidad de congelar a los “embriones sobrantes”) con sus diversas variantes (ZIFT, TET, ICSI, SUSM), diagnóstico preimplantatorio, donación de embriones y de óvulos, etc. |
Sunday, September 02, 2012
DONACIONES DE SEMEN Y OVULOS
-¿Que sintió al saber que ha sido concebida a través de una donación de semen?
-Mi madre me lo contó cuando yo tenía cinco años, así que en cierta forma, siempre lo he sabido. Cuando era pequeña esto no significaba nada para mí. Los problemas comenzaron durante la adolescencia. Al conocer a gente de mi edad y ver cómo sus padres se relacionaban con ellos me hizo darme cuenta de todolo que me estaba perdiendo al no tener un padre de verdad.
Sentía que no valía nada para los hombres. Los odiaba, pero a la vez buscaba desesperadamente que me amaran. Solía culparme de mi promiscuidad durante la adolescencia. Pero ahora sé que esto es muy común entre las niñas que no tienen la presencia de un padre. Me enfurece que a las niñas se les niegue intencionadamente la posibilidad de tener un padre, porque esto tiene un efecto muy predecible en su sexualidad: las estamos lanzando a la boca del lobo.
-¿Cree que su situación es similar a la de un hijo adoptado?
-La adopción es diferente. Mi hermana mayor es adoptada y creo que una de las mayores diferencias es que la adopción proporciona una relación de igualdad entre los padres biológicos y los hijos adoptivos. Tener un padre biológico cuando el otro padre no tiene ninguna relación biológica con el hijo crea mucha tensión, y creo que es la causa de que haya un mayor porcentaje de divorcios entre las familias con hijos concebidos a partir de donantes. La adopción es mucho más estable para los matrimonios.
-¿Recomendaría en algún caso acudir a una donación de óvulos o de semen?
-No lo recomiendo en absoluto. El uso de un donante no cura la infertilidad, lo único que hace es comprar el niño de otro. Si utilizas un donante para tener a ese niño que sueñas, casi seguro que ese niño al crecer soñará con conocer a su padre (o a su madre donante) y la posibilidad de reunirse con él o con ella puede que nunca llegue. Lo que estamos haciendo es transferir el dolor. Hay otras formas de dolor de las cuales los padres no son responsables y por eso pueden consolar a sus hijos; pero con este tipo de dolor, los padres no pueden consolar a sus hijos porque ellos mismos han causado ese dolor. Yo ya apenas hablo con mi madre.
A menudo pensamos en el bebé que anhelamos, pero estos bebés se convierten en adultos. ¿Estás dispuesto a guiar a los adolescentes y adultos jóvenes nacidos a partir de una donación? ¿Puedes asumir la responsabilidad de los principales tormentos de su vida? Los padres deben contestar a estas preguntas.
-¿Ha intentado alguna vez encontrar a su padre biológico?
-Estoy inscrita en el Regristro de Hermanos Donantes (www.donorsiblingregistry.com). No tengo suficiente información para buscarlo, pero llevo un año y medio escribiendo un guión sobre un viaje ficticio para encontrarlo. En los créditos he puesto la información que tengo de él. Espero que él se dé a conocer o aparezca alguien que tenga información sobre él.
-¿Qué sabe hasta ahora de su padre?
-Sé que es de ascendencia polaca, nacido el 26 de noviembre de 1952, especialista en Medicina Respiratoria, vivió en Los Ángeles, fue instructor de buceo, criado católico, tiene antecedentes de diabetes en la familia, tocaba la flauta. Pienso en él todos los días, pero no quiero perder el tiempo tratando de encontrarlo porque tengo miedo a que él o su familia me rechacen. Prefiero dedicar mi tiempo a forjar mi vida y crear mi propia familia.
-Hace unos años recurrió a la donación de sus propios óvulos para costearse un viaje a Polonia en busca de su padre. ¿Lo hizo sólo por dinero?
-También lo hice de un modo poético: por tener al menos una experiencia en común con mi padre. Quería saber cómo se vivía desde el otro lado. Ahora tengo dos hijos en alguna parte que dudo que llegue a conocer nunca. Pienso en ellos tanto como en mi padre.
-¿Qué siente ahora hacia sus hijos?
-Me encantaría conocerlos. Sé que uno nació en el mismo mes que yo. Mi mayor temor es que yo sea infértil o no tenga hijos y, a la vez, sé que tengo dos desconocidos que otras mujeres han tenido el privilegio de criar. He oído historias de mujeres que han donado sus óvulos y ahora son infértiles.
-¿Cómo se sintió durante el proceso de la donación de sus óvulos?
-Me sentí como un producto, no como una persona. Aprendes rápidamente que tus características se pueden convertir en dinero en efectivo. ¿Ojos azules? Dinero al contado. ¿Licenciada en algo que suena importante? Dinero al contado. Fue probablemente una de las experiencias más deshumanizantes de mi vida.
En la clínica coincidió con chicas que donaban sus óvulos para pagarse una cirugía estética.
La superficialidad que rodea esta industria puede ser muy desagradable.Imagina que eres un niño y descubres que tu madre biológica era una donante de óvulos y que un mes después de “donar” su óvulo/niño, se puso unos implantes de mama. ¿Qué niño quiere ser regalado a cambio de algo tan superficial? No importa si nuestros padres estaban dispuestos a hipotecar su casa por nosotros. Todos los niños (incluidos los adoptados) quieren saber por qué sus padres biológicos les dieron o vendieron. Incluso los “buenos” usos del dinero no tienen justificación para nosotros.
-¿Ha sufrido consecuencias físicas después de donar sus óvulos?
-Síndrome de hiperestimulación ovárica. Tengo un dolor en el ovario derecho que ha persistido durante más de un año.
¿Qué piensa acerca del sistema de donación de óvulos y semen?
Creo que separar intencionadamente a un niño de uno o más de sus padres biológicos (por no hablar de los abuelos, tíos, hermanos...) es casi un crimen.Es una gran máquina de hacer dinero y de llevar alegría a los padres desesperados por tener hijos, pero las personas afectadas son los niños y nuestra opinión no se tiene en cuenta. Y como tenemos miedo de ofender a los familiares que sí tenemos no hablamos abiertamente del tema.
De hecho, la donación de óvulos se anuncia como una causa benéfica para ayudar a parejas que no pueden tener hijos.
Ellos confunden la realidad moral de la situación a través de un lenguaje inteligente. La realidad es que tú estás vendiendo a tus hijos biológicos. No tienes ni idea de si las personas que criarán a estos niños van a ser padres competentes. Todo lo que sabes es que tienen dinero y el deseo de tener hijos. Eso no es garantía de una buena infancia. Para los padres que utilizan los tratamientos de reproducción asistida no hay proceso de selección (como en la adopción).
-¿Cuál es su mayor temor en su defensa de los derechos de estos niños?
-Nunca pensé que al intentar explicarle a la gente que los niños quieren saber quiénes son sus padres biológicos y ser amados por ellos, mi lucha entraría en conflicto directo con algunos objetivos de la comunidad gay. Mi mayor temor es que la opinión de los niños sea silenciada porque va en contra del deseo de los adultos de tener hijos cuando no los pueden tener de forma convencional.
Wednesday, May 18, 2011
RESPONSABILIDAD EN LA CREACION DE EMBRIONES CONGELADOS
El constante aumento del número de embriones congelados en las clínicas de reproducción asistida en España es un recordatorio de que la última reforma legal de 2006 ha fracasado en este aspecto. Ni el registro que preveía la ley existe, ni las parejas se responsabilizan de sus embriones, ni los posibles destinos que la ley establecía para ellos se están cumpliendo.
Nadie sabe cuántas vidas congeladas hay en los tanques de las clínicas. La ley de Reproducción Asistida de 2006 preveía crear un Registro nacional de donantes y un Registro de actividad y resultados de los centros, una de cuyas informaciones sería la del número de embriones congelados en cada clínica. Cinco años después ninguno de los dos ha visto la luz. Pero todas las clínicas reconocen que el número de embriones congelados va en aumento. En Cataluña, la única Comunidad autónoma con registro, hay 61.000 embriones congelados, cuatro veces más que en 2001. En un reportaje sobre el tema que publica El País (22-04-2011), todos los responsables de las clínicas consultados coinciden en que el número aumenta y que no se sabe qué hacer con ellos.
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| | | No hay interés de los científicos en investigar con células madre embrionarias | |
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La ley de mayo de 2006 preveía cuatro posibles destinos para los embriones sobrantes de los procesos de fecundación in vitro. La pareja debía optar entre guardarlos para una posible utilización futura, donarlos para adopción por otra pareja, destinarlos a la investigación o destruirlos.
En la práctica, cuando las parejas escogen, la destrucción es la opción que más rehuyen. Menos de una de cada diez parejas la eligen. Parece como si fueran conscientes de que allí queda una vida humana, cuya potencialidad no quieren eliminar.
La adopción por otras parejas tampoco encuentra una buena acogida, ni por parte de los padres ni de los posibles adoptantes.
¿Quién quiere células madre embrionarias?
La donación para la investigación (con la consiguiente destrucción del embrión) fue la nueva vía abierta en la reforma legal de 2006. Se pensaba que la ciencia saldría ganando y que, de paso, las clínicas se quitarían de encima un problema. ¿No estaban en marcha las investigaciones con células madre embrionarias que iban a revolucionar la medicina regenerativa?
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| | | Ni las parejas se responsabilizan de sus embriones, ni los posibles destinos que la ley establecía para ellos se están cumpliendo | |
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A juzgar por algunas informaciones sobre las células madre embrionarias, daba la impresión de que los investigadores estaban ansiosos por disponer de estas células.
Pero ahora resulta que, contra todo pronóstico, no hay apenas demanda de embriones para investigación, a juzgar por lo que dice el citado reportaje. “Los centros de investigación no los requieren”, afirma Marisa López Tejón, del Institut Marqués. “Antes donábamos los embriones al Banco de células madre de Andalucía, pero ahora no hay ningún proyecto en marcha con células madre embrionarias”, cuenta José Antonio Castilla, del Hospital Virgen de las Nieves, de Granada. “El entusiasmo por las células madre embrionarias ha bajado, ahora hay otras opciones”, reconoce Joaquim Calaf, del centro de Reproducción Asistida de la Fundación Puigvert.
Casi uno puede llegar a pensar que la investigación con células madre embrionarias ha dejado de tener interés o ya no es prioritaria, si se puede disponer de células madre adultas o de las adultas reprogramadas. En cualquier caso, la experiencia de estas clínicas es que, a pesar de que entre un 5% y un 10% de las parejas estarían dispuestas a donar sus embriones para investigar, no hay un interés correspondiente entre los científicos.
Según la ley, si a los cinco años, y tras dos intentos de comunicación con una pareja, esta no decide nada sobre los embriones sobrantes, se considera que se ha desentendido de ellos y la decisión pasa a los comités clínicos de los centros. Pero estos tampoco se atreven a decidir, dicen que por falta de seguridad jurídica.
El legislador, la pareja y la clínica
Ahora todos reclaman que las parejas asuman su responsabilidad con los embriones que dejan atrás. Pero, cuando se hizo la ley en 2006, fueron las clínicas las que presionaron, con éxito, para que se suprimiera la prohibición existente de fecundar más de tres óvulos por ciclo, lo que contribuye a generar más embriones. Lo que importaba era quitar obstáculos con vistas a presentar ante el cliente una mayor probabilidad de éxito. A los embriones se les trata como meros instrumentos. Cuando la pareja ha conseguido su objetivo –en torno a un 35% lo logra– o ha abandonado el proceso, reprocharles que no se sientan responsables de los embriones sobrantes –los instrumentos ya innecesarios– no tiene mucho sentido.
El destino de los embriones sobrantes es uno de esos problemas que solo se pueden resolver si no se origina voluntariamente el problema. En Alemania, por ejemplo, solo se pueden fecundar los óvulos que van a ser transferidos. Pero una vez que se admite la crioconservación de los embriones como si fueran mero “material biológico”, su suerte es la crónica de una muerte anunciada.
A juzgar por el comentario que acompaña al reportaje de El País, parece que ahora las clínicas quieren obtener el visto bueno para destruir los embriones sobrantes, sin temor a posibles riesgos jurídicos. Lo curioso es que, para quitarse el muerto de encima, el comentarista presenta el caso como si el único obstáculo para resolver el problema fuera que “la Iglesia católica y los sectores sociales próximos a ella” opinan que el óvulo fecundado debe ser tratado como un ser humano. No, el problema existe porque el legislador ha permitido la creación embriones a discreción, algo que la Iglesia católica rechaza como incompatible con el respeto que merece la vida humana.
Ahora los que han creado el problema quieren hacer borrón y cuenta nueva por la destrucción de embriones, pero sin cambiar las prácticas que originan la acumulación. Por lo menos, deberían plantearse cambiar esa ley que nos vendieron como la más avanzada de Europa.
Thursday, December 16, 2010
SELECCION ESPERMATOZOIDES
Tuesday, June 22, 2010
DONACION OVULOS
reproducción asistida es que puedan aplicarse para mejorar las
características físicas de los individuos producidos.
Esta política de mejora racial se basa entre otras cosas en la
utilización, dentro de la reproducción asistida, de los óvulos de mejor
calidad, lo que naturalmente ha dado paso a un mercado de óvulos, para
intentar conseguir las mejores.
En un interesante artículo publicado en Hansting Center Report
((Marzo-Abril, 2010), Aaron Levine se refiere al mercado de óvulos,
consecuencia lógica de este deseo de utilizar los de mayor calidad para
conseguir “el hijo perfecto”.
Dice Levine: los compradores de óvulos ofrecen más dinero a las
mujeres con mayor probabilidad de que sus hijos sean más inteligentes. En
este sentido, analiza más de cien anuncios publicados en 63 revistas
universitarias para reclutar donantes de óvulos. De esos anuncios, 21
especificaban una puntuación mínima requerida en el test SAT (Scholastic
Aptitude Test). La mitad ofrecían más de 5.000 dólares, y entre este grupo,
el 27 por ciento especificaba una apariencia determinada. Cuanto más
dinero, más selectivo era el cliente: por encima de 10,000 dólares, la
mayoría de los anuncios contenían requisitos de apariencia o de origen
étnico.
"Manteniendo todo lo demás constante, un aumento de cien puntos
de SAT en el baremo de un estudiante aumenta la compensación ofrecida a
los donantes de ovocitos una media de 2.350 dólares", informa Levine.
Cuando el anuncio era colocado para una pareja específica, la prima subía:
3.130 dólares por cada 100 puntos de SAT. Y cuando una agencia
recaudadora de óvulos ponía el anuncio en nombre de la pareja, el bono por
100 puntos subía a 5.780 dólares. Es la lógica del mercado. En el
supermercado se paga más por los huevos de pollo más grandes. En las
universidades, usted paga más por los óvulos de las mejores alumnas. Las
guías de la industria de la fecundación dicen que la "compensación no debe
variar" en función de la "calidad de los óvulos". Pero nunca se aceptaría tal
regla en la compra de huevos de gallina. ¿Por qué la gente lo acepta
cuando lo que hay en juego es mucho mayor?
Levine sugiere un límite en la compensación de las donantes de
óvulos: de 8.000 ó 10.000 dólares. Pero es fácil complementar el pago
oficial, ya que las personas que buscan órganos o niños adoptables han
aprendido. No es fácil impedir que los ricos compren atención médica de
alta gama. Ni tampoco que compren óvulos con pedigrí. Por ahora, la
mayoría de las parejas desean tener su propia descendencia. Y el estado de
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la ciencia limita los anhelos eugenésicos: se pueden filtrar rasgos
cerebrales o estéticos, pero la genética sigue siendo una lotería (William
Saletan. Salate, 29-III,2010. Traducido y publicado por DM, 8-IV-2010).