Showing posts with label sedacion. Show all posts
Showing posts with label sedacion. Show all posts

Thursday, September 18, 2014

EUTANASIA DEL ESTADO

La eutanasia, ¿'humanitarismo' de Estado?: el riesgo de que acabe siendo una alternativa ante el envejecimiento masivo
 
Quince presos belgas piden el suicidio asistido después de que la Justicia lo autorizara con un condenado por asesinato y violaciones y acabara de aplicarlo a otro gravemente enfermo. En 2012 se autorizaron en este país 1.432 demandas y en 2013 fueron 1.807 las personas que murieron con esta práctica, la mayoría ancianos
 
El Ministerio de Justicia belga autorizó este lunes, 15 de septiembre, que se aplicara por primera vez la eutanasia a un preso condenado por varias violaciones, una de las cuales concluyó con el asesinato de su víctima. Frank Van Den Bleeken, de 50 años, lleva 30 años en prisión y solicitó el suicidio asistido alegando que padece un "sufrimiento psíquico insoportable" y que si sale de la cárcel reincidirá porque el sistema penitenciario belga no le ofrece ningún tratamiento.

"Varios psiquiatras y médicos han declarado que mi cliente sufre de forma constante y que no hay nada de nada que pueda atenuar su sufrimiento", declaró a los medios el abogado de Van Den Bleeken, que pidió el suicidio asistido hace tres años, pero la comisión federal de la eutanasia la rechazó alegando que primero debían agotarse todas las posibilidades terapéuticas.

Finalmente, Justicia y el abogado del preso llegaron a un acuerdo para que se le aplique la eutanasia, algo que ratificó el Tribunal de Apelación de Bruselas.

Sin embargo, los médicos no tienen nada claro que no haya un alivio posible para los padecimientos que argumentan Van Den Bleeken y su abogado, y creen que la situación del preso podría mejorar si fuera atendido en una institución psiquiátrica adecuada.

Al mismo tiempo, también en Bélgica se ha conocido ahora que hace meses se aplicó la eutanasia por primera vez a un preso, gravemente enfermo, un acto sin precedentes desde que se aprobó hace diez años la ley que regula esa práctica, según informó la cadena de televisión flamenca VTM.

El preso, del que no se ha hecho pública la identidad, estaba gravemente enfermo y había sido condenado a una larga pena de cárcel, por lo que en reiteradas ocasiones había pedido que se le permitiera recurrir a la eutanasia. Finalmente se le autorizó, tal como confirmó el director general del Servicio de Salud Penitenciaria, Francis Van Mol.

Efecto dominó

Tras conocerse estos dos casos, no ha tardado en producirse un efecto dominó y una quincena de presos belgas ya han solicitado que se les aplique la muerte asistida, según informa el diario flamenco De Standaard.

La unidad encargada de aconsejar a las personas que deciden poner fin a su vida de forma asistida, la Ulteam, ha recibido otras 15 peticiones de eutanasia desde que este lunes el Ministerio de Justicia y la defensa de Van Den Bleeken acordasen su traslado a un hospital para ayudarle a morir.

El condenado se había quejado anteriormente de la falta de terapia para alguien en su situación. "Si alguien comete un delito sexual, ayúdenle a enfrentarse a ello", había dicho para un documental televisivo. "Simplemente encerrarle no ayuda a nadie: ni a la persona, ni a la sociedad ni a las víctimas".

Van Den Bleeken llegó a pedir el traslado a un centro de cuidados adaptados en Holanda, pero esta opción también le fue denegada. Ha alegado que lleva cuatro años en una situación en la "que no puede seguir así", y pide por lo tanto que se le aplique la eutanasia.

Cabe recordar que en 2012 se autorizaron en Bélgica 1.432 demandas de suicidio asistido, el doble que en 2008 y la mayoría en ancianos. Y que un total de 1.807 personas optaron por la eutanasia en este país en 2013, un aumento del 27% en comparación con el año anterior.

Casos sonados fueron por ejemplo los de los hermanos gemelos Marc y Eddy Verbessem, sordos de nacimiento, que también alegaron sufrimiento psicológico cuando se les diagnosticó a ambos una enfermedad ocular degenerativa y que decidieron poner fin juntos a sus vidas. O el de Nathan Verhelst, un transexual de 44 años que, tras varios años de tratamientos para transformar su cuerpo de mujer en uno de hombre, se decidió por la eutanasia como solución.

Además, doce años después de que la eutanasia fuera legalizada con condiciones para los adultos, Bélgica se convirtió en febrero en el primer país del mundo que permite la eutanasia a niños enfermos terminales.

El falso 'humanitarismo'

A la vista de todo ello, una primera consideración a tener en cuenta es si los casos del preso al que ya se le practicó un suicidio asistido y el que se acaba de autorizar, así como los quince que lo han solicitado, no acabarán convirtiéndose en una "pena de muerte" encubierta, revestida, eso sí, de un falso 'humanitarismo' por parte del Estado.

De hecho, es relativamente sencillo llegar a una situación en que personas encarceladas condenadas a periodos largos y con problemas físicos o psicológicos puedan ser encarrilarlas a pedir la eutanasia, sobre todo si no se les ofrece alternativas de tratamientos más eficaces para aliviar su sufrimiento, como denuncian algunos médicos belgas.

¿'Solución final'?

Una segunda cuestión es si esta tendencia creciente a legalizar la eutanasia, como solución para los casos de pacientes con sufrimientos extremos, no acabará convirtiéndose en una alternativa para 'salvar' al Estado del Bienestar ante el imparable envejecimiento de la población en el mundo, y más concretamente en Occidente.

Como advertía Josep Miró en su blog el pasado viernes, 12 de septiembre, el creciente envejecimiento de la población se está convirtiendo en una amenaza para el Estado del Bienestar, sobre todo para algunos países europeos, entre ellos España.

Una amenaza que ya preveía en 2009 la Comisión Europea, cuando advertía de que si no se tomaban medidas contra este fenómeno disminuiría la capacidad de la UE para satisfacer necesidades básicas de la población; y anunciaba que nos quedaban diez años para rectificar y adoptar esas medidas para paliar los daños del envejecimiento, sobre todo con políticas activas de fomento de la natalidad.

Ahora ya solo quedan cinco y, salvo excepciones, prácticamente ningún gobierno ha hecho nada para cambiar las cosas, y de forma significativa el español. Si no se actúa de forma inminente, a partir de 2020 ó 2025 la carga económica que representará el progresivo incremento de ancianos se hará inasumible, para cubrir las pensiones y la dependencia y para atender la salud de los enfermos crónicos.

Así las cosas, si se extiende la legalización de la eutanasia en Europa, ¿cuánto podrían tardar algunos Estados en ver en la eutanasia una alternativa 'humanitarista' al sufrimiento de tantos y tantos ancianos con problemas en los últimos días o meses de sus vidas?, ¿o de aquellos enfermos crónicos graves que entran y salen constantemente de las urgencias de los hospitales?

Para todos estos casos, la eutanasia podría ser una "solución final", algo que ya puso en marcha en el pasado Adolf Hitler con su programa Aktion T4, y que parece haber recuperado Lituania con sueutanasia para pobres.

Tuesday, May 14, 2013

LEYES SOBRE EUTANASIA


Estamos en una sociedad en plena revolución, toda revolución implica cambios rápidos en el tiempo y por ello, por ser tan rápidos, están en muchos casos carentes de discernimiento, de reflexión.

Esto esta pasando en especial en los temas relacionados con la vida del ser humano, como los casos de la manipulación genética, aborto y eutanasia.

Veamos unas reflexiones sobre este último tema, la eutanasia.

Friday, June 10, 2011

ABUSO DE LA SEDACION

La sedación es, en principio, una práctica terapéutica nada sospechosa desde el punto de vista ético: se trata de evitar al paciente dolores derivados del estado de su enfermedad o de una intervención quirúrgica. Así fue al menos hasta hace apenas una década, cuando comenzó a hablarse de la sedación paliativa. Esta consiste en la sedación del paciente en estado terminal para aliviar síntomas refractarios, aquellos cuyas molestias no pueden ser aliviadas por medio de los medicamentos usuales.

Pero también se dan abusos de esta práctica. Paulina Taboada, directora del Centro de Bioética de la Pontificia Universidad Católica de Chile, se pregunta, en un artículo publicado en Provida Press, si en algunos casos se está utilizando la sedación paliativa como una variante de la eutanasia.

La discusión terminológica

Paulina Taboada recoge una de las definiciones más utilizadas en la literatura médica sobre sedación paliativa: “La administración intencional de drogas para reducir la conciencia en un paciente terminal tanto como sea necesario para aliviar adecuadamente uno o más síntomas refractarios” (Claessens). Un primer problema que se plantea es la diversidad de prácticas que se incluyen bajo el nombre de sedación paliativa: sedación superficial o profunda, intermitente o continua, aplicada a síntomas físicos o a dolencias psíquicas… Una diversidad que dificulta emitir un juicio global sobre esta práctica.

Requisitos éticos

Los reparos éticos no tienen tanto que ver con la sedación paliativa en sí misma, una práctica terapéutica no reprobable, sino con los procedimientos y los fines con que se está aplicando. Así, Taboada señala que la sedación paliativa se pervierte cuando no se cumplen debidamente los procesos de entrega de información y de consentimiento.

Aunque la mayor desnaturalización de esta práctica se produce cuando el motivo que la anima ya no es terapéutico, sino que lo que se pretende es acelerar la muerte del paciente: “Es sabido que entre los riesgos del uso de sedantes en altas dosis están la depresión respiratoria y el compromiso hemodinámico, que pueden causar la muerte del paciente. Por tanto, un médico podría abusar de la sedación al indicar dosis de sedantes ostensiblemente más altas de las que se necesitarían para un adecuado control de síntomas, con la intención encubierta de acelerar la muerte; o cuando recurre a una sedación profunda en caso de pacientes que no presentan síntomas refractarios, con el objetivo oculto de afectar negativamente sus funciones vitales y causarle una muerte anticipada. Este tipo de abusos se conocen como ‘eutanasia lenta’ o ‘eutanasia encubierta’ y corresponden a actos éticamente inaceptables, que además están penados por ley en la mayoría de los países del mundo”.

Resulta curioso, sin embargo, que los países donde más se practica la ¿eutanasia lenta’ sean precisamente aquellos donde la eutanasia o el suicidio asistido están legalizados, tales como Holanda, Bélgica o Luxemburgo. En parte tiene que ver con que esta variante de la eutanasia permite saltarse gran parte de los trámites que exigen las fórmulas legalizadas.

Además del consentimiento informado del paciente o la necesidad de que los síntomas sean refractarios, Taboada señala otro requisito para la moralidad de la sedación terminal: que no se deje de alimentar o hidratar al paciente sedado. Al perder gran parte de su nivel de conciencia por el efecto de los sedantes, estos pacientes “suelen perder la capacidad de ingerir líquidos y nutrientes de forma espontánea […] Surge entonces la pregunta por la necesidad de implementar medidas de alimentación e hidratación médicamente asistidas”.

Wednesday, July 28, 2010

SEDACION TERMINAL

La sedación en la agonía se podrá considerar una buena práctica médica cuando se hayan tenido en cuenta y se cumplan sus criterios éticos
basados en el Código de Ética y Deontología Médica reflejados en su capítulo VII artículo 27.1, así como en la declaración Ética de la Sedación en la Agonía, aprobada por la Asamblea General de Colegios Oficiales de Médicos el 21 de
febrero de 2009, y que fue elaborada por su Comisión Central de Deontología.
Cuando consideramos que el tratamiento adecuado para el enfermo que, en los pocos días u horas que preceden a su muerte, es presa de sufrimientos intolerables que no han respondido a otros tratamientos, es disminuir la conciencia, además de conocer sus aspectos clínicos debemos tener en cuenta
sus requisitos éticos. Los aspectos éticos de la sedación nos ayudarán a considerarla como una buena práctica médica si está bien indicada, bien realizada y autorizada por el enfermo o en su defecto por la familia. Esta práctica médica representa el último recurso aplicable al enfermo para hacer frente a síntomas biológicos, emocionales o existenciales cuando otros recursos terapéuticos hayan demostrado su ineficacia. La sedación en la agonía, en sí misma, es un recurso terapéutico éticamente neutro; lo que puede hacerla aceptable o reprobable es el fin que con ella se desea conseguir y las circunstancias en que se aplica.
Será aceptable éticamente cuando exista una indicación médica correcta y se hayan agotado los demás recursos terapéuticos. No se podrá convertir en un
recurso que, en vez de servir a los mejores intereses del enfermo, sirva para reducir el esfuerzo médico o el propio sufrimiento de la familia y para aliviar su
pena.
La decisión de sedar a un enfermo no puede tomarse a la ligera por el equipo asistencial, sino que ha de ser resultado de una deliberación sopesada y
una reflexión compartida acerca de la necesidad de disminuir el nivel de conciencia del enfermo como estrategia terapéutica.
Si la sedación en la agonía se realiza ante síntomas difíciles de controlar pero que no han demostrado su condición de refractarios, no se podría considerar
indicada desde el punto de vista ético.
Para poder evaluar, desde un contexto ético-profesional, si está bien justificada la indicación de la sedación paliativa, es preciso que consideremos ciertos criterios.
Su aplicación exige del médico la comprobación cierta y consolidada de las siguientes circunstancias:
1. la existencia de una sintomatología intensa y refractaria al tratamiento;
2. que los datos clínicos indiquen una situación de muerte inminente o muy próxima;
3. que el enfermo o, en su defecto, la familia, haya otorgado el adecuado
consentimiento informado de la sedación;
4. y por último, que el enfermo haya tenido oportunidad de satisfacer sus necesidades familiares, sociales y espirituales.

Es un deber deontológico abordar con decisión la sedación paliativa, incluso cuando de ese tratamiento se pudiera derivar, como efecto secundario, una
anticipación de la muerte. Si se ha realizado la sedación se debe continuar con los cuidados del enfermo.
Su sedación no nos descarga de nuestro deber. Incluso si esta sedación durara más de lo previsto, no podríamos suspender los cuidados básicos e higiénicos
exigidos por la dignidad del moribundo.
La sedación en Cuidados Paliativos no es un tratamiento excepcional. Es una práctica médica que para que sea éticamente adecuada requiere un proceso
de decisión complejo. Por ello, para poder garantizar los derechos de los enfermos, de las familias y de los equipos asistenciales debiera estar presente
en la enseñanza de las facultades de Medicina y en los programas de formación continuada, así como en la conciencia de todos los médicos. Cuando el médico seda al enfermo que se encuentra sufriendo en fase terminal y lo hace con criterios clínicos y éticos no está provocando su muerte, está evitando
que sufra mientras se muere. (Jacinto Bátiz. Diario Médico, 29-VI-2010).